viernes, 23 de septiembre de 2011

Funeral de los Guajolotes

Kau Sirenio Pioquinto

Eran las 3 de la mañana, los perros ladraban, los gallos cantaban, todo parecía trascurrir sin novedad, pero en la casa de María los guajolotes caían de uno por uno, de la rama del nanche, muertos, como si alguien les hubiera disparado, o envenenado, pero no es así, las aves se veían deshidratadas; pero nadie sabe qué sucedió, la mujer sólo alcanzó a decir que es por el fuerte calor que está haciendo en su comunidad.
Durante el día, el calor es demasiado fuerte, todo el tiempo es así dice María, “este año el calor aumentó, los arroyos se secaron, lo que antes era un río ahora está convertido, en barranca, así vivimos aquí en Cuanacaxtitlán”.
El aleteo de los guajolotes alertó a la desvelada mujer, pero ya nada pudo hacer por sus animales se le murieron seis y una gallina, la pérdida económica asciende aproximadamente a 4 mil 500 pesos.
Las mujeres indígenas en su mayoría crían sus gallinas, guajolotes, y puercos como medio de subsistencia, porque no tienen otra fuente de ingresos, porque en las comunidades rurales es difícil que una mujer pueda trabajar, además no hay empleo.
La falta de agua en la comunidad de Cuanacaxtitlán es un problema que enfrentan los vecinos desde hace 40 años, principalmente en temporada de primavera y parte de verano, porque no hay agua potable; en 2006 la misión de San Agustín realizó la construcción del pozo profundo, pero apenas abastece a 80 casas.
Es por eso que el guajolote o pavo de plumaje “bronceado” ahora se muere en la madrugada porque ya no soportan el calor y no tienen agua para beber, eso sí, nadie sabe cuál es la causa del calor, porque todos creen que el dios del día “sol” está castigando a los pueblos, porque desde hace muchos años dejaron de ofrendarlo.
Los hijos de familias ñuu savi que salieron de su comunidad para ir a estudiar en alguna ciudad creen que es por el calentamiento global, porque dicen que los campesinos han talado la mayor parte del bosque, además el uso indiscriminado de químicos ocasiona que los animales domésticos ahora enfrenten la muerte, antes de ser preparado en moles, para bautizo o boda.
Igual que en la casa de María han muerto pollos, guajolotes y gallinas en otras de la misma comunidad y se sabe que lo mismo ocurre en otros poblados del mismo municipio de la región Costa Chica.

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